Aprobar una muestra del robot de cocina proporciona al comprador y al proveedor una referencia física común. La inspección de recepción lleva ese acuerdo a la práctica: distintas personas deben poder evaluar la entrega con los mismos criterios.
La referencia y el método cumplen funciones distintas
La muestra puede representar el aspecto, el color y el ajuste de las piezas. Las especificaciones escritas definen los detalles que requieren límites precisos o condiciones de funcionamiento. Juntas describen el producto acordado.
La inspección aplica esos criterios al lote entregado. La muestra establece la referencia; la inspección comprueba las características previstas de la entrega.
Hacer reproducible la comparación con la muestra
Situación hipotética: ilustra un método de aceptación, no un caso real de cliente ni una conclusión sobre un producto.
Supongamos que ambas partes aprueban el aspecto de una unión de la carcasa. La instrucción «igual que la muestra» permite comparaciones distintas: alguien puede valorar el aspecto general y otra persona medir una separación en un punto concreto. No necesariamente están evaluando la misma característica.
Si hace falta medir, indique el lugar, el método y el intervalo aceptable acordado en los requisitos aprobados. La muestra sigue siendo la referencia visual. Aplicar ese método permite repetir la comparación sin introducir una tolerancia nueva al recibir la mercancía.
En una inspección por muestreo, los aparatos examinados proceden de la entrega identificada. Todo el lote debe estar accesible para seleccionar unidades al azar conforme al plan acordado. El resultado se interpreta según ese plan; no equivale a revisar todas las unidades ni sustituye los ensayos de seguridad exigidos.
Para una característica importante de aspecto o montaje, añada a la ficha de recepción la versión de la muestra aprobada, el punto de comparación y el método de evaluación; cuando haya mediciones, remita a los límites acordados.
